miércoles, 4 de junio de 2008

PAONE PERTENECE AL AYER


PAONES

14 de marzo de 1987

Fue municipio hasta hace pocos años en que perdió su identidad y pasó a ser considerado como barrio de Berlanga de Duero de la que le separan solamente 5,7 kilómetros. Ha sido uno de los pueblos de la provincia que se pueden considerar como de los que más han sufrido el abandono de sus gentes.
En el año 1866, su población era de 351 habitantes, estando formado el pueblo por 29 edificios de una planta y cuarenta de dos, tenia agregado el anejo de Ciruela que lo formaban 15 edificios de una planta y 25 de dos. Cien años más tarde la población alcanzó la cifra de 450 almas, hoy, en el mes de septiembre de 1986 su población se ha reducido a la enorme cantidad de nueve personas, de las que cinco de ellas superan los 65 años de edad.
La cruza por el centro la carretera de Berlanga de Duero a Retortillo de Soria, a la entrada del pueblo nos encontramos con el edificio de la iglesia, desmantelada y hundidita. No lo puede remediar, pero cada vez que veo una iglesia en esas condiciones, algo me dice que el pueblo ya no tiene salvación, a pesar que como en este caso, parezca que alguno de sus antiguos habitantes quieren demostrar lo contrario con la recuperación de las viviendas que están efectuando, sobre todo en los tres últimos años, algunas de las cuales, que he tenido el gusto de ser invitado a visitar, reúnen unas condiciones de habitabilidad que no se pueden conseguir en ningún tipo de piso, amplias, modernizadas interiormente, dotadas de todo tipo de adelantos necesarios para poder vivir con gran comodidad, así y todo, puede que se sigan restaurando y mejorando algunas otras, el pueblo ha perdido su única belleza, la riquísima iglesia y el pueblo no volverá a ser nunca lo que fue, le faltará algo, le faltará su único monumento del que se encontraban orgullosos.
Desde hace tres años, las fiestas se pasaron al día 15 de agosto, antes eran en el día de la Ascensión, en el mes de mayo, y se celebran desde entonces con gran animación de las más de 120 personas, niños incluidos, que viven durante los meses de julio y agosto.
Estuve hablando con Pablo Muñoz y su mujer, que residen en Madrid desde hace muchos años, están jubilados, tienen una casa reconstruida perfectamente y llena de todas las comodidades que se pueden tener hoy día, por lo que les pregunté si es que pensaban venir a residir al pueblo definitivamente al encontrarse ya jubilados. No, no sé atreven a la aventura (aquí podríamos aplicar un párrafo del primer acto de D. Mendo: “Aventura es aquesta, que dura porque perdura el bodoque en mi ballesta”), así es, no se atreven porque aventura sería el estar en un lugar que la vida depende del bodoque de la ballesta. Se refieren y quejaban de la falta de servicios y asistencias, sobre todo médicas, ya que el médico sólo acude cuando son reclamados sus servicios.
Como es lógico pensar, las calles, excepto la carretera que parte el pueblo se encuentran sin pavimentación alguna. Hay teléfono rural, pero se da la circunstancia que el hombre que lo tiene en su domicilio, es una persona que supera os 80 años y se va a trasladar, en unión de su mujer, a vivir a Valencia con sus hijos, y aún no se había decidido quién se iba a hacer cargo del mismo.
Tienen agua y luz más que suficiente, pero carece de la seguridad de servicios imprescindibles para personas que se encuentran en edad avanzada, y ese temor, que no sólo lo tienen ellos, sino también alguno más que podrían decidirse a residir en el pueblo, es lo que en realidad impide que se puedan habitar, aun cuando sea por jubilados, un poco más el pueblo.
De los nueve que residen en la actualidad durante todo el año hay cuatro que superan la edad de 65 años y del resto, no hay ninguno que sea inferior a los 45 años.
La iglesia fue construida sobre otra románica (casi todas las de esta zona han sido así) de la que conserva el ábside, precioso por cierto. En la parte exterior tiene cuatro columnas asentadas en ménsulas, dos con la talla de una cara de figura humana y las otras dos con la cabeza de una especie de macho cabrío.
En el interior se encuentra, afortunadamente, desmantelado de sus altares, retablos y del órgano. Me quedo asombrado al ver que en muchos de estos pequeños pueblos existen en sus coros, órganos, algunos de ellos de muy buena calidad. Según el amigo Muñoz, muchos de los tubos del órgano fueron robados cuando se acostumbraba a emplearlos como tubo de escape de los coches, para mejorar el sonido de los mismos. Achaca la culpa del hundimiento de la techumbre y por lo tanto de la destrucción de la iglesia, al cura que la tenía a su cargo y al anterior Obispo Teodoro, que les prometió unas ayudas que no llegaron para poder retejar y cambiar alguna que otra viga.
En la parte del presbiterio, que es una verdadera maravilla, adosado a su derecha, hay una hornacina románica, arco, dos columnas y capiteles que harían desear poseerlo a más de una iglesia de la provincia y no digamos si fuese para particular, cuantos darían lo que les pidieran por poder tenerlo en su casa u hotelito de residencia. En los huecos dejados por los retablos, se pueden apreciar gran cantidad de piedras talladas, correspondientes a la antigua estructura románica que debieron, mejor dicho, fueron empleados para rellenar los muros de la nueva fábrica.
Pero ya estamos en los tristes detalles, al pie del presbiterio, hay una hermosa y gran losa o lápida, de una sola pieza, de gran grosor y no menos peso, que ha sido levantada (seguramente para poder depredar lo que se pudiese encontrar bajo la misma, que pudiera ser como siempre o casi siempre, nada), pero la pena no es lo que hayan podido encontrar bajo ella, la pena es que está izada y casi de canto, por lo que hay peligro que en cualquier momento se quiera poner, ella sola, en la posición que tenía y se parta en uno o más trozos.
No hace mucho he podido leer que en un pueblo de la provincia, el alcalde tenía un pequeño encontronazo con el cura párroco por una piedra que el segundo había solicitado se le permitiera coger para convertirla en ara de una iglesia. Curiosamente el cura y el alcalde deben estar viviendo en distintos y alejadísimos puntos, ya que necesita el primer recurrir a la prensa para poder decirle el motivo de la negativa. Pues a ese mismo cura que es carteado mediante la prensa, aprovechando este artículo y SORIA SEMANAL, le indico donde pude encontrar la piedra de un ara que le sería difícil hallar en otro sitio, tan hermosa y adecuada para tal fin, la Diócesis no creo se opusiera y la lápida se escaparía de un ataque gamberril por parte de alguien y se podría salvar de una destrucción que no merece mucho y mucho menos sí, como en este caso, se puede evitar.
Ahora me voy a permitir hacer una pregunta que sé de antemano que jamás tendrán ningún tipo de respuesta, pero que espero que alguna vez, por cansancio o por coger despistado al responsable del tema en la Diócesis de Burgo-Osma, se decidan a dar algún tipo de explicación. ¿Qué se espera hacer con la iglesia de Paones, sabiendo que la reconstrucción de la misma y de sus tejados no se va a realizar? ¿Qué se piensa de esa joya románica que es el ábside y por lo tanto el presbiterio? ¿Se va a permitir que se vaya destruyendo y deshaciendo lentamente?
Cuando un hombre al igual que yo, recorre tantos y tantos pueblos de la provincia, ve tanto desastre y abandono, tanta destrucción de lo que es arte, también paisajes y naturaleza, se termina cansado, agotado, y duele el alma y hasta la raíz del pelo, al ver que no hay forma de conseguir explicación de alguien que sea el responsable de mantener y cuidar algo, que aún cuando ellos y muchos al igual, no le dan ningún tipo de valor o precio, hay que reconocer que lo tiene, y algo más alto de que parece. Pero sobre todo es que no comprendo cómo se permite destrozar y dejar abandonado a su suerte tantas y tantas joyas arquitectónicas y artísticas diseminadas por los cuatro puntos cardinales de la provincia.
Luego se dice: “¡Ay!” Han abierto una ermita o iglesia y se han llevado tal figura y tal trozo del retablo. ¡Qué horro!”
¿Cuántos lamentos habría que decir cuando vemos que se destroza sin beneficio para nadie, ni siquiera para los ladrones, tantos retablos y figuras, imágenes, ábsides, torres, etc, etc?
PAONES PERTENECE AL AYER
14 de marzo de 1987

Fue municipio hasta hace pocos años en que perdió su identidad y pasó a ser considerado como barrio de Berlanga de Duero de la que le separan solamente 5,7 kilómetros. Ha sido uno de los pueblos de la provincia que se pueden considerar como de los que más han sufrido el abandono de sus gentes.
En el año 1866, su población era de 351 habitantes, estando formado el pueblo por 29 edificios de una planta y cuarenta de dos, tenia agregado el anejo de Ciruela que lo formaban 15 edificios de una planta y 25 de dos. Cien años más tarde la población alcanzó la cifra de 450 almas, hoy, en el mes de septiembre de 1986 su población se ha reducido a la enorme cantidad de nueve personas, de las que cinco de ellas superan los 65 años de edad.
La cruza por el centro la carretera de Berlanga de Duero a Retortillo de Soria, a la entrada del pueblo nos encontramos con el edificio de la iglesia, desmantelada y hundidita. No lo puede remediar, pero cada vez que veo una iglesia en esas condiciones, algo me dice que el pueblo ya no tiene salvación, a pesar que como en este caso, parezca que alguno de sus antiguos habitantes quieren demostrar lo contrario con la recuperación de las viviendas que están efectuando, sobre todo en los tres últimos años, algunas de las cuales, que he tenido el gusto de ser invitado a visitar, reúnen unas condiciones de habitabilidad que no se pueden conseguir en ningún tipo de piso, amplias, modernizadas interiormente, dotadas de todo tipo de adelantos necesarios para poder vivir con gran comodidad, así y todo, puede que se sigan restaurando y mejorando algunas otras, el pueblo ha perdido su única belleza, la riquísima iglesia y el pueblo no volverá a ser nunca lo que fue, le faltará algo, le faltará su único monumento del que se encontraban orgullosos.
Desde hace tres años, las fiestas se pasaron al día 15 de agosto, antes eran en el día de la Ascensión, en el mes de mayo, y se celebran desde entonces con gran animación de las más de 120 personas, niños incluidos, que viven durante los meses de julio y agosto.
Estuve hablando con Pablo Muñoz y su mujer, que residen en Madrid desde hace muchos años, están jubilados, tienen una casa reconstruida perfectamente y llena de todas las comodidades que se pueden tener hoy día, por lo que les pregunté si es que pensaban venir a residir al pueblo definitivamente al encontrarse ya jubilados. No, no sé atreven a la aventura (aquí podríamos aplicar un párrafo del primer acto de D. Mendo: “Aventura es aquesta, que dura porque perdura el bodoque en mi ballesta”), así es, no se atreven porque aventura sería el estar en un lugar que la vida depende del bodoque de la ballesta. Se refieren y quejaban de la falta de servicios y asistencias, sobre todo médicas, ya que el médico sólo acude cuando son reclamados sus servicios.
Como es lógico pensar, las calles, excepto la carretera que parte el pueblo se encuentran sin pavimentación alguna. Hay teléfono rural, pero se da la circunstancia que el hombre que lo tiene en su domicilio, es una persona que supera os 80 años y se va a trasladar, en unión de su mujer, a vivir a Valencia con sus hijos, y aún no se había decidido quién se iba a hacer cargo del mismo.
Tienen agua y luz más que suficiente, pero carece de la seguridad de servicios imprescindibles para personas que se encuentran en edad avanzada, y ese temor, que no sólo lo tienen ellos, sino también alguno más que podrían decidirse a residir en el pueblo, es lo que en realidad impide que se puedan habitar, aun cuando sea por jubilados, un poco más el pueblo.
De los nueve que residen en la actualidad durante todo el año hay cuatro que superan la edad de 65 años y del resto, no hay ninguno que sea inferior a los 45 años.
La iglesia fue construida sobre otra románica (casi todas las de esta zona han sido así) de la que conserva el ábside, precioso por cierto. En la parte exterior tiene cuatro columnas asentadas en ménsulas, dos con la talla de una cara de figura humana y las otras dos con la cabeza de una especie de macho cabrío.
En el interior se encuentra, afortunadamente, desmantelado de sus altares, retablos y del órgano. Me quedo asombrado al ver que en muchos de estos pequeños pueblos existen en sus coros, órganos, algunos de ellos de muy buena calidad. Según el amigo Muñoz, muchos de los tubos del órgano fueron robados cuando se acostumbraba a emplearlos como tubo de escape de los coches, para mejorar el sonido de los mismos. Achaca la culpa del hundimiento de la techumbre y por lo tanto de la destrucción de la iglesia, al cura que la tenía a su cargo y al anterior Obispo Teodoro, que les prometió unas ayudas que no llegaron para poder retejar y cambiar alguna que otra viga.
En la parte del presbiterio, que es una verdadera maravilla, adosado a su derecha, hay una hornacina románica, arco, dos columnas y capiteles que harían desear poseerlo a más de una iglesia de la provincia y no digamos si fuese para particular, cuantos darían lo que les pidieran por poder tenerlo en su casa u hotelito de residencia. En los huecos dejados por los retablos, se pueden apreciar gran cantidad de piedras talladas, correspondientes a la antigua estructura románica que debieron, mejor dicho, fueron empleados para rellenar los muros de la nueva fábrica.
Pero ya estamos en los tristes detalles, al pie del presbiterio, hay una hermosa y gran losa o lápida, de una sola pieza, de gran grosor y no menos peso, que ha sido levantada (seguramente para poder depredar lo que se pudiese encontrar bajo la misma, que pudiera ser como siempre o casi siempre, nada), pero la pena no es lo que hayan podido encontrar bajo ella, la pena es que está izada y casi de canto, por lo que hay peligro que en cualquier momento se quiera poner, ella sola, en la posición que tenía y se parta en uno o más trozos.
No hace mucho he podido leer que en un pueblo de la provincia, el alcalde tenía un pequeño encontronazo con el cura párroco por una piedra que el segundo había solicitado se le permitiera coger para convertirla en ara de una iglesia. Curiosamente el cura y el alcalde deben estar viviendo en distintos y alejadísimos puntos, ya que necesita el primer recurrir a la prensa para poder decirle el motivo de la negativa. Pues a ese mismo cura que es carteado mediante la prensa, aprovechando este artículo y SORIA SEMANAL, le indico donde pude encontrar la piedra de un ara que le sería difícil hallar en otro sitio, tan hermosa y adecuada para tal fin, la Diócesis no creo se opusiera y la lápida se escaparía de un ataque gamberril por parte de alguien y se podría salvar de una destrucción que no merece mucho y mucho menos sí, como en este caso, se puede evitar.
Ahora me voy a permitir hacer una pregunta que sé de antemano que jamás tendrán ningún tipo de respuesta, pero que espero que alguna vez, por cansancio o por coger despistado al responsable del tema en la Diócesis de Burgo-Osma, se decidan a dar algún tipo de explicación. ¿Qué se espera hacer con la iglesia de Paones, sabiendo que la reconstrucción de la misma y de sus tejados no se va a realizar? ¿Qué se piensa de esa joya románica que es el ábside y por lo tanto el presbiterio? ¿Se va a permitir que se vaya destruyendo y deshaciendo lentamente?
Cuando un hombre al igual que yo, recorre tantos y tantos pueblos de la provincia, ve tanto desastre y abandono, tanta destrucción de lo que es arte, también paisajes y naturaleza, se termina cansado, agotado, y duele el alma y hasta la raíz del pelo, al ver que no hay forma de conseguir explicación de alguien que sea el responsable de mantener y cuidar algo, que aún cuando ellos y muchos al igual, no le dan ningún tipo de valor o precio, hay que reconocer que lo tiene, y algo más alto de que parece. Pero sobre todo es que no comprendo cómo se permite destrozar y dejar abandonado a su suerte tantas y tantas joyas arquitectónicas y artísticas diseminadas por los cuatro puntos cardinales de la provincia.
Luego se dice: “¡Ay!” Han abierto una ermita o iglesia y se han llevado tal figura y tal trozo del retablo. ¡Qué horro!”
¿Cuántos lamentos habría que decir cuando vemos que se destroza sin beneficio para nadie, ni siquiera para los ladrones, tantos retablos y figuras, imágenes, ábsides, torres, etc, etc?


PAONES PERTENECE AL AYER
25 de abril de 1987
Carta recibida:

Soy un soriano residente en Londres, involuntariamente arrojado que fui a este país, en aquellos lejanos días, por causas de haber acabado la guerra de España, con el triunfo y por una mayor fuerza brutal, de los que se sublevaron contra un régimen democrático, que se había dado al pueblo español, cual era la República.
Pero no es mi intención ahora, referirme a lo concerniente de aquella desdichada contienda.
El motivo que me ha movido a dirigirme a usted con esos modestos renglones, es a la información que ustedes divulgan en SORIA SEMANAL del sábado 14 de marzo de 1987, página 5, y que firma JOSE MARÍA LUCAS. Información que se refiere a las ruinas del pueblo de Paones, ilustrada con la fotografía de la iglesia, la que ya prácticamente está hundida, como hundido también está el pueblo. Triste fin, el de este viejo pueblo y que a mi tanto me afecta.
Yo fui un habitante del pueblo de Paones en mi niñez, allá a comienzos de siglo, pues yo nací en el año 1903, y por supuesto, con frecuencia, yo entraba al interior de la iglesia. Y, si bien yo no nací en Paones, sino en la orilla del río Duero, término de Bayubas de Abajo, mis años de jovenzuelo los pasé en Paones, debido al prematuro fallecimiento de mí querido padre.
Mi padre nació y murió en Paones, y en ese fallecido pueblo también nacieron misa abuelos paternos y familia, y acaso todos sus antecesores desde tiempo inmemorables.
El destino forzoso, por una providencia que no sabemos, me alejó del pueblo de Paones por muchísimos años, y dando tumbos después, por la provincia y por otros lugares de España, la guerra, cuando acabó, me obligó a salir de nuestra patria.
Pero a pesar de mi ya dilatada y avanzada edad, por este amor latente, puesto siempre en el pueblecito de Paones, yo volví, hace poco más de un año, para ver, con mi mayor ilusión, el pueblo de Paones; la casa donde vivimos y murió mi padre; el cementerio y, cómo no, la iglesia.
Cuando llegué al pueblo, mi alma se me desvaneció por los suelos. Pues nadie me había anticipado semejante situación. La iglesia sin techo, sin santos ni santas; sin altares; sin nada. El cementerio, volcadas sus paredes de gruesos cantos por encima de las sepulturas, difícil ya de identificar aquel Campo Santo de Paones, donde reposan también los míos. La casa, o su puerta, toda desquiciada, que aún así y todo, no puede entrar a ver la habitación donde murió mi inolvidable padre. La plaza y las cales, cubiertas por las hierbas. Lo único que aún permanecía vivo, y pujante, eran los caños de la fuente, que arrojaban y arrojarán, su deliciosa agua que viene de las entrañas de la tierra; agua que yo bebí, a pleno placer, unos cuantos tragos.
También el juego de pelota permanecía en condiciones, y se diría que su pared, invitaba a que se jugara una partida de pelota, en ese juego tan genuinamente castellano. Pero en Paones ya no había juventud. Sólo una anciana, con la que hablé sentada en el poyo de su puerta, y que aún pudimos identificarnos, pero que esperaba, me dijo, una camioneta, que iría a recoger sus utensilios, y con profundo dolor añadió, tenía que abandonar Paones. Pues sólo 4 ó 6 personas quedaban en el pueblo.
Ese mismo día, con unos familiares, me fui a ver las ruinas de Termancia, y a mi regreso, volví a dar una vuelta y mirada por Paones. Y si me había invadido la tristeza, por los desastrosos resultados para Termancia, consecuencia de las peleas entre romanos y celtíberos, arévacos y pelendones, unos en propia defensa, y por pura ambición otros; yo me puse a meditar entre los ocurrido en aquellos históricos episodios de Termancia hace unos 2.000 años, y las ruinas ahora en estos tiempos modernos, sin paradoja posible, de lo uno con lo otro, pero es lo cierto, que yo sentí un mayor dolor más abrumado, al pensar que esos labradores y pastores de Paones, por culpa, quizá sólo de esos últimos gobiernos, en una larga dictadura, sin un ápice de patriotismo y por inercia e incapacidad; los vecinos de Paones se han visto sin ayuda ni protección en absoluto, y han tenido que huir y abandonar sus moradas, y cómo no, para siempre jamás, amén.
Y es que para preguntarse: ¿es qué las tierras de paones no están vivas todavía, como nos lo demuestran, y yo lo he visto ahora, sus campos floridos, en cada año y tiempo, donde brotan muchas especies de flores, por labranzas, por arroyos, por ciratos y caminos? ¿Y es qué no cantan los pajarillos, como yo los he oído, risueños, y los he visto que hacen la vida que nos ha marcado la naturaleza? ¿Es qué no hay allí también vida para los hombres? ¿Es qué esos campos no son saludables y aromáticos, que sirven para mantener fuertes los pechos de los hombres, como los hubo en mis lejanos tiempos? Mi meditación me ha dado como resultado, a mis 83 años ya cumplidos, que mi fe, ante todo y sobre todo, la tengo puesta en la sana y sabia naturaleza, bien sea por la creación o por la evolución, pero realista, como no lo es una gran parte de hombres que se las prometen de ser seres humanos.
Y termino aplaudiendo el trabajo de ustedes, en SORIA SEMANAL, encaminad a reconstruir, material y espiritualmente, los casos como el que nos ocupa ahora de paones, y aún confío que con la sana voluntad y labor de muchos, termine un día no lejano, la emigración, y muy singularmente la emigración al extranjero, que por una causa por otra, tantísimos dolores causa sobrellevarla. Y protejamos AL CAMPESINO, porque ellos preferentemente, son los que producen los alimentos, sin los cuáles no podría vivir la humanidad.

Fdo: J. Moreno Ortega



PAONES PERTENECE AL HOY




PAONES
30 de mayo de 2008



Veintiún años han pasado desde la publicación del primer artículo realizado en Soria Semanal sobre la triste situación de este pueblo, pequeño y coquetón.
En febrero de este año, un día claro pero frío, enormemente frío, me desplacé a Brías y, como es lógico, a Abanco, pensando regresar habiendo visitado Alaló y Paones. El frío y la curiosidad de las cosas nuevas que me produjeron admiración en Abanco, cosa que no pude ver en Paones, o sea, que importaba muy poco el perder el resto del día para que el alma se me pusiera más triste al comprobar la desolación de este pueblo.
A los pocos días de la inserción del artículo en Soria Semanal se recibió una carta firmada por J. Moreno Garrido, y publicada, que hoy, posiblemente, ya no se encontrará en su provincia, ni siquiera en la tierra. Por lógica, en su carta decía que nació en 1903 y me parece difícil que este encantador hombre, que reflejaba su amor sobre el pueblo de Paones, donde tenía enterrados a sus padres, y que él, por diversas circunstancias de la vida, tuvo que abandonar al emigrar de España al finalizar la guerra, y regresó unos días antes a conocer su pueblo, que no lo era, pero en él vivió desde su más tierna infancia, comprobó que lo que se escribió en Soria Semanal, cuyo artículo tuve, casi puedo decirlo con toda seguridad la desgracia de escribir, que la destrucción de la iglesia y el abandono del pueblo habían sido terribles, tal y como decía en ese escrito.
Aquel artículo está insertado como el Ayer y en aquel año, 1987, J. Moreno Garrido comenta el haberse encontrado con una vecina, desgraciadamente de avanzada edad también con la que habló sobre la pena que suponía el hecho de que el pueblo se fuera hundiendo. Pueden leerlo en el artículo. Aquella señora le dijo que estaba esperando un camión o medio de transporte similar para retirar los muebles y enseres de su casa porque se marchaba a otro pueblo, no recuerdo el nombre, pero si sé que era de Tierras Altas. Lo más seguro es que ambas personas por su edad ya nos hayan abandonado.
El empezar a escribir por Internet esta especie de periódico momentánea, pues esperemos que se pueda conseguir el soporte de papel, es para que puedan ver y leer al mismo tiempo el Ayer y el Hoy de la provincia soriana.
El lanzarme a rememorar aquellos artículos escribiendo el Ayer y el Hoy es debido a la gran y penosa sensación que me causó ver el último censo electoral, o sea el de la provincia, a través del cual comprobé que se han perdido en un breve plazo de menos de dos décadas más de 140.000 habitantes, aunque los sorianos no se den cuenta de ello. Al parecer no se asustan, ni piensan que a ese paso la provincia puede seguir existiendo muy pocos años más y reducida a la capital y seis localidades más.
Otra cosa triste es cuando recibí la guía telefónica, la blanca y la amarilla del año 2007. Me asusté al comprobar que se habían convertido en dos pequeños cuadernillos, que realmente dan pena y vergüenza.
Necesitaba información última sobre Paones porque, como he dicho antes, mi visita fue relámpago. Cogiendo de la guía telefónica los respectivos números, he llamado hasta nueve teléfonos diferentes para consultar unos datos. De todos, sólo he podido comunicarme con el señor Miguel Moreno A. quien me ha informado de los datos que les he pedido. Amablemente me han contestado y, ahora, creo que son suficientes para comprobar que es absurdo el desplazarme para fotografíar el municipio puesto que lo único que conseguiría sería que esas imágenes hicieran sufrir más a todas aquellas personas que las vieran.
Hoy las calles, eso lo puede comprobar pero además me lo han afirmado, están pavimentadas; se ha mejorado la iluminación del pueblo. Y un dato asombroso que me ha facilitado la señora de Miguel Moreno, es que hace unos pocos días estuvieron unos hombres que dijeron que iban a ir con la intención de reconstruir parte de la iglesia en beneficio del turismo. La mujer ignoraba si eran de la Diputación, del Ayuntamiento de Berlanga o, incluso, de la Mancomunidad Turística del Duero. De esta última me extraña.
Además, hay un refrán típico español: “Al burro muerto, la cebada por el rabo” que, dicho sea de paso, es hasta grosero insertarlo pero es que, en estos casos, el andar con ñoñerías es realmente canallesco. En el viejo artículo, reflejó que en 1866 la localidad tenia 351 habitantes; en 1987, habían bajado ligeramente llegando a la cantidad de nueve. Hoy, al parecer, son sólo cinco, ni más ni menos.
¿Es posible que en 101 años, que aún cuando parezcan muchos años, es la vida casi, casi, casi normal en la ciudadanía de Soria, se hayan perdido 342 habitantes? ¿Y qué al día de hoy, ventiún años más, increíble parece decirlo y escribirlo, la diferencia son de 4 habitantes menos, o sea 346?. PERMITANME PREGUNTAR que si es posible que alguien, que se considere soriano y que diga que ama a Soria, y que nadie mueva un dedo para evitar la ruina de esta provincia que, hoy en día, si quieren comprobar que es cierto lo que digo, pueden informarme en el Instituto de Estadísticas y por los medios, la provincia de Soria en metros cuadrados está más despoblada que el desierto del Sahara.
¿Se atrevería alguien a hacer algún comentario en el blog, en este Soria Ayer y Hoy, dando algún tipo de idea y solución que sirviera para dar alguna esperanza? Aunque esté escrito dentro del artículo de Paones que, por lo menos para mí, forma un pequeño círculo entre Paones, Alaló, Brías y Abanco, al que se puede llegar por sus propios motivos de belleza natural y artísticos, aunque ahora sean una ruina.
Este caso no se debe de tomar al pie de la letra, si en esta población de Paones, pero de momento, nunca en Brías, ni en Abanco. En Alaló, aún habría que dar un toquecito.
En aquel año de 1987 se firmó en el Ayuntamiento de Berlanga, siendo alcalde del mismo Carlos Lacárcel, y presidente de Castilla y León, Constantino Nalda, la Mancomunidad Turística del Duero, con la que se intentó, y así se constituyó, reunir toda la belleza de la ruta y fomentar el turismo con todas sus grandes bellezas naturales y paisajísticas.
Me gustaría volver a reunir en cualquier momento a los que fueron alcaldes firmantes y al presidente de aquel entonces de Castilla y León para dialogar y hablar, y volver a comentar el entusiasmo y renovar el gran interés reconociendo la importancia de esta Mancomunidad.
Me aburre, me desespera, me irrita y me enerva el ver que tantas grandes obras por desidia, abandono y necedad se malogra el porvenir de una comarca, de una zona y de una provincia.
Lo digo con fuerza, porque sin ser ni concejal, ni alcalde, ni tener ningún cargo político, desde el año 1986 luché en constituir ese organismo; algo que se consiguió un año más tarde. Desgraciadamente, los que firmaron han sido o se han retirado, o han sido retirados, empezando, de forma absurda pero política, prescindiendo de un entusiasta y para muchos castellano-leoneses estupendo presidente, Constantino Nalda; alcaldes, concejales de antes y de ahora, y sobre todo el pueblo que no se entera nunca de nada porque no tienen interés. Debe de pensar el soriano como los israelitas: “Que bajará el maná del cielo para poder recuperar la sensatez”.
Voy a citar un detalle curioso pero que todos los sorianos comprobarán que es cierto. Hoy vuelven a estar muy satisfechos porque Soria ha salido en televisión celebrando como gran fiesta el hecho de que el equipo de fútbol, el Numancia: “¡HA SUBIDO A PRIMERA DIVISIÓN!”.
INFELICES QUIENES PIENSAN ASÍ . Ese equipo de fútbol soriano lleva el nombre de una inmortal ciudad que es el símbolo de la libertad humana, su espíritu.
Como hombre que me gusta preguntar e informarme continuamente en todos los sitios y lugares, permítanme comentar una fórmula que asusta. Lo he comprobado en Galicia, Vigo; Mérida (Extremadura), Madrid y Almería. En todos estos lugares, en institutos y universidades, a estudiantes de Historia, y en los institutos a los alumnos de bachilleratos, les preguntaba dos cosas para mí muy importantes, a lo mejor no tanto para personas incapacitadas intelectualmente, sin ningún interés histórico: “¿Quién fue Viriato?” y “¿Qué es Numancia?”.
Las contestaciones para aquellas personas que simplemente recuerden sus más primitivos estudios primarios, las sabrán. Por lo tanto, quedan admirados cuando sepan que a la primera pregunta decían que Viriato era emperador o general romano; otros decían que era un cónsul o un cartaginés. Pero que Viriato fue un luchador por las libertades y que dio lugar a una de las más importantes frases: “Roma no paga a los traidores”, despidiendo entonces a los asesinos de su jefe. Y que la segunda respuesta es una ciudad que consiguió mantener más de cuarenta años a poderosas legiones romanas en lucha y caer todos antes de rendirse a la esclavitud romana, nada más contestaban, lo puede comprobar cualquiera, que era un equipo de fútbol que ha subido a Primera.
Sin embargo, todos pueden asegurar que así la provincia de Soria no se levanta. ¿Cree alguien que estoy equivocado?
Permítanme terminar como en muchas ocasiones hago: “¡Dios salve a Soria!”.

viernes, 30 de mayo de 2008

BRIAS AYER




BRIAS AYER
AGOSTO 1987

Hacía unos meses hablaronme de la iglesia, ermita y palacio de Brias, de sus maravillosos retablos como asimismo de la fabulosa iglesia de Abanco, con retablos y arte que encierran sus paredes y no menos elogios había recibido de un palacio que quedó sin terminar y que al cabo de los años, siglos, sigue en las mismas condiciones.
Creí sinceramente exageraban sobre la calidad de estos monumentos y bellezas, no podía esperar fuese superior a lo que me habían contado.
Un domingo del mes de septiembre decidí hacer lo que normalmente denomino una descubierta, en la que acostumbro a recorrer varios pueblos en forma un poco rápida para hacerme una idea de lo que puedo llegar a encontrarme, ver y que es lo que más merece la pena admirar.
Después de visitar varios lugares, admirar y como no, sufrir por su abandono y deterioro que día en día está padeciendo la iglesia de Paones, sobre todo el bello ábside románico, comprobar que en solo un año y pico que estuve por última vez, que se habían desprendido unas cuantas piedras más del interior del ábside, se habían ensañado los destructores, seres viles e inconscientes que destruyen y arrasan por el solo capricho de disfrutar en aniquilar el patrimonio que es de todos, emprendí camino hacia Brias.
La carretera, perdón por mi osadía al denominar así a ese mal camino, lleno de baches y trochas que parece este acondicionado por los fabricantes de neumáticos para poder aumentar la venta, que parte a la salida de Paones a su mano derecha.
Superados los seis kilómetros, ¿seguro que son seis?, (sinceramente da la sensación que esa cifra esté multiplicada por diez) que nos llevan a Brias, al entrar al pueblo se olvidan afortunadamente todas las vicisitudes de la indecente carreterucha que hemos dejado.
La primera impresión es que nos hemos equivocado de pueblo. No se puede comprender que en este lugar exista una torre de iglesia con esa valía y categoría.
Es cierto, ahí está, contemplándonos con su altivez, con su porte elegante y señorial. Era cierto, merecía la pena venir a contemplar aún cuando sólo sea esta hermosa torre. Si todo es igual a ella seguro que seguiré asombrándome con mayores bellezas.
Pregunté por el alcalde pedáneo, era un hombre abierto, simpático y agradable, junto a su mujer hacían una pareja encantadora siendo unos enamorados de su pueblo hasta la médula de los huesos. Ofrecióse a enseñarme la iglesia y todas las maravillas de “su” pueblo, tuve la suerte de no ser sólo él quien me acompañara, se agregaron otros vecinos del pueblo por lo que me puede enterar de grandes curiosidades y anécdotas simpatiquísimas, pero lamentables.
Cuando se abrieron las puertas de la iglesia entramos, mi cuerpo fue recorrido por un largo escalofrío de placer, quedé admirado de tanta grandeza de la nave y de los retablos que tiene. No pude menos que lanzar un ¡oh! muy prolongado y exclamar: “¡Qué maravilla!”.
¿Le gusta? Fue la pregunta que recibí al ver mi asombro. No supe ni qué contestar por encontrarme tan abismado y admirado que no tenía tiempo ni para despegar los labios. Pasado un rato dije: “Sí, es grandioso todo, realmente fabulosa y aun cuando me la habían ponderado sobremanera, jamás pensé encontrarme con algo similar.
Gracias a un vecino de Abanco, pueblo que visité al martes siguiente, junto con el de Brias, que de nuevo tuve que recorrer, pude comprobar que no me había equivocado sobre la fecha de construcción ni sobre algunos importantes detalles que guarda, al dejarme un libro editado en el año 1953 por E. Varela, descendiente de las familias que construyeron tanto la de de Brias como la de Abanco.
Inicióse la construcción en el año 1690 por el maestro arquitecto Manuel Conde, en orientación normal y en cruz latina, con gran bóveda circular en el centro del crucero, una sola nave con capilla independiente en el muro del Evangelio. Posee cinco retablos realzados por el Maestro Alonso Manzano, vecino de Valladolid, empezando el trabajo de los mismos el día 28 de abril de 1696, utilizando para la misma madera del pino del país. Son de estilo barroco y se encuentra sin decorar en el color noble de la madera.
En la capilla que hay independiente, se encuentra la Virgen con el Niño, que es conocida como Nuestra Señora de la Calzada. Impresionante imagen románica, posiblemente una de las piezas más antiguas y meritorias que se pueden encontrar y que puede pertenecer a finales del siglo XI o mediados del XII.
La puerta de la entrada principal se encuentra tapiada por tener malas condiciones las puertas y según me dijeron entraba demasiado frío por las rendijas, empleándose una situada en un lateral, junto a la entrada de la torre, encima de la puerta principal se encuentra un enorme y la torre está blasonada en el centro de sus cuatro lados por los escudos de la familia Aparicio-Navarro.
Mientras admiraba la imagen de Nuestra Señora de la Calzada, unos vecinos me comentaron que era una peña que la corona de la Virgen hubiese desaparecido, no le di mayor importancia aún cuando si era de la misma calidad de la que aún mantiene el niño seguramente fue de plata. Insistieron en varias ocasiones sobre el tema y pregunté: “¿Hace mucho que desapareció?”. “No, que va, hace muy pocos años. Un día que vino el Obispo del Burgo, un niño, ahora este mozo está estudiando en Madrid, comentó en voz alta: “¡Anda, ha robado la corona de la Virgen!”. El cura que entonces tenía a su cargo la parroquia, dándole un ligero meneo, le ordenó en forma tajante: “¡Calla niño o te doy una leche!”. Curioso, simpático, triste y lamentable, pues este cura vive en otro pueblo, sigue ejerciendo su ministerio, siendo sabido su nombre y lugar donde se encuentra en la actualidad.
A todos los vecinos del pueblo les gustaría conocer que ha pasado con la corona de la Virgen y saber si la pueden recuperar alguna vez. Yo creo que sí, que la podrán volver a ver sobre la cabeza de la venerada y maravillosa imagen. Quiero creer que fue retirada de la cabeza para su reparación y que por haber sido trasladado de la parroquia el cura encargado de la reparación, se le ha pasado el reintegrarla a la de Brias y la tendrá en otro lugar. Si así es, que solamente se puede pensar que así sea, espero que al salir a la luz este artículo, ese sacerdote retire la imagen en la que ha sido puesta la corona y la devuelva a su lugar, a la cabeza de la Virgen de la Calzada, es de Ella y lo lógico es que sea Ella la que la luzca, pertenece al pueblo de Brias y es lógico que sea el pueblo de Brias el que se alegre volviendo a ser coronada la imagen.
Un poco retirada del pueblo se encuentra la ermita de la Soledad, que en una época muy lejana, en realidad hasta la construcción de la nueva iglesia, fue la iglesia del pueblo, bajo la advocación de la Virgen de la Calzada. Una vez hundida la techumbre de aquella iglesia se convirtió en cementerio del pueblo.
Se conserva la antigua iglesia, posiblemente del siglo XII, la portada románica, con arco abocinado, seis columnas y seis capiteles, tres por lado de entrada. ¡Perdón! Ruego me perdonen este lápsus, son solamente cinco las columnas y los capiteles existentes, uno de ellos el central de la mano derecha, ha sido desmontado y robado y en la parte izquierda ya tiene preparado el bribón ladronazo que se llevó el otro para poderlo desmontar y robarlo tan ricamente, por lo que aconsejo a Teodoro Ayuso, alcalde de Brias, que con un poco de cemento, evitando que sufran daño aún cuando más sufrirán si se permite que lo roben también, sujeten de nuevo la columna al capitel y estos a la piedra base y alta.
En la parte interior se mantiene el ábside, con hermoso arco sustentado por dos fuerte columnas y bellísimos capiteles, en los que en uno de ellos, concretamente en el de la parte derecha, se ve perfectamente la talla de la Virgen de la Calzada, que se encuentra actualmente en la iglesia.
No, no he terminado de revelar maravillas de Brias, me falta decir del fabuloso y bien cuidado palacio que hay en el centro del pueblo, es de propiedad particular y reparada no hace mucho tiempo los tejados y las puertas, rodeado de gran y extenso jardín de huertas. Lo indico porque creo que en otro artículo tendré que hablar un poco más ampliamente de éste, como el que se encuentra en el pueblo de Abanco, que está separado de Brias por tres kilómetros, de distancia y también que dejaba para finalizar la fragua.
La fragua es un viejo y destartalado edificio casi a la salida del pueblo camino de la ermita de la Soledad. Pero ese destartalado local, tiene algo fuera de serie. ¡Demonios, cuánto alargo lo que puede ser! Es cierto, lo alargo por mi deseo de que a todos les suceda lo que a mí, que queden a-no-na-da-dos al contemplar un maravilloso sarcófago, posiblemente del siglo XV-XVI, semi enterrado en el suelo de la fragua y que durante años fue empleado para enfriar el agua que tenía los hierros de las rejas y otros utensilios de labor. Los habitantes ignoran lo que eso representaba y era, su valor o interés arqueológico.
Fue encontrado cerca de donde se halla la ermita y según algunos vecinos es posible que allí estuviese un cementerio, ya que cuando han labrado esa cerrada, se han encontrado lastras de piedra, que según un antiguo dueño pertenecían a tumbas que debían de haber por allí.
El pueblo carece de carretera de entrada como digo al principio del artículo, tiene las calles sin pavimentar. Está suficientemente abastecido de agua, de electricidad y hay un teléfono público rural. A parte de esto, carece de todo, de tiendas, bares, tabernas y ese largísimo etcétera.
Voy a reflejar su movimiento de población como dato curioso, no, como dato importante: En el 1867 su población fue de 278 habitantes. En 1961 era de 350 y en el 1987 solo con 50. Calculen el que lo desee el porcentaje del descenso sufrido en estos últimos años y agreguen que el 70 por ciento de los habitantes háyanse jubilados.
Sin embargo se puede asegurar que es junto al desolado Abanco uno de los puntos que podrían prosperar rápidamente.

jueves, 29 de mayo de 2008

BRIAS HOY






BRIAS Hoy
28 de mayo de 2008


Han pasado veintidós años desde que por fortuna escribí sobre un punto del mapa de la provincia de Soria, tal y como figura en el plano, aun cuando realmente, ese punto es una pequeña población, que nunca ha sido grande, pero que poco a poco ha ido perdiendo toda su gente.
Afortunadamente sigue manteniendo la belleza y la altivez de su iglesia y la torre de la misma, con sus retablos, así como el esplendor de su estructura arquitectónica. Como dase la casualidad de que primero de este artículo he insertado el correspondiente ayer del año 1987, es válido para este. Solo deberíamos añadir el ligero abandono y suciedad de la iglesia. En este día de la visita, tengo que reconocer que estoy pasando uno de los más fríos de hace mucho tiempo atrás. Tuve la suerte de, al dar una vuelta por la plaza de la iglesia, llamada plaza del Palacio, frente a la fuente que se encuentra entre el templo y en el centro de la plaza, compruebo que había una puerta abierta que, cuando me acerco hacia ella y me meto dentro, veo con asombro y verdadero placer, que es un minúsculo bar que nos permite a los visitantes saborear un café, perdón por la frase, y que cuando hablo y pido un café nunca digo: “Sírvame, por favor, un café con leche”. Han pasado muchos años y me he acostumbrado a pedir con sus correspondientes connotaciones humorísticas: “Deseo un café con zumo lácteo, que sea del tiempo”. Reconozco que no deja de ser una bobada el llamar con tal nombre a la leche, claro que como a continuación reconozco que vayamos a saber ¡qué leche nos dan! en esos cartones, con el permiso de todos sigo llamándole zumo lácteo.
Vi que el palacio había mejorado mucho en su aspecto exterior y tuve la suerte de encontrarme con los propietarios de ese minúsculo bar, un padre y una hija, de nombre Carlos Sánchez Capilla, y no creo que fuese solamente por la ausencia de visitantes, ambos tuvieron la amabilidad de acompañarnos a la iglesia, ya que en este caso en concreto, llevaba por compañero al esposo de mi hija la mayor, residente en Almazán y que años atrás, en una de las ocasiones, también hizo esta ruta, de modo que le rogué su compañía.
Me dieron una noticia, para mí francamente desagradable, y que fue la del fallecimiento del que fuese alcalde pedáneo, Teodoro Ayuso Arribas, hombre que, unido a su encantadora mujer, que aún se encuentra en la provincia soriana, eran personas fervientes enamoradas del pueblo y de su historia, como pocos hay. Ignoro el nombre del nuevo alcalde que habrá tomado la vara que el dejó, cosa que averiguaré en la próxima visita que haga a este cuadrado o triángulo en el que se encuentran los pueblos de Alaló, Paones, Brías y Abanco, que como don Mendo tengo que decir: “Cuál de los cuatro, a cada cual más bello, me permito transformar el femenino en masculino, porque son pueblos”.
Había una fragua, como se indica perfectamente en el artículo de 1987, no sé si por el amor de haber conocido esos locales chisporroteando el hierro de la fragua y oyéndola llorar al introducirla en el agua, que todo es posible, pero sí lo que no se me puede olvidar jamás, era un sarcófago en piedra existente, que era y fue utilizado para que el hierro al rojo vivo llorase al tocar el agua.
Hoy, desgraciadamente para mí, y aunque sea un contrasentido, ilusión, admiración y placer, la fragua ha sido adquirida por un matrimonio madrileño para convertirla en segunda vivienda. ¿Lo siento? Si. ¿Posiblemente sea envidia? Si. Pero hay que reconocer que es un beneficio para Brias y una verdadera ilusión el saber que se mantiene y se conservan ciertas cosas del pueblo.
También me he informado perfectamente de que el palacio que pertenecía a la familia Aparicio-Navarro, construido a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, ha sido adquirido definitivamente por Laura Wallace que lo ha convertido, no como esa famosa frase que dice Casa Rural, sino que han tenido el gusto de denominarlo Posada, nombre que me encanta y que he aconsejado en numerosas ocasiones junto con el de Hostería, ambos perfectos para utilizarlos en esta encantadora zona. En Internet se puede ver simplemente buscando el pueblo de Brias, la página
www.palaciodebrias.com, donde, sin duda, se puede admirar el interior del mismo, sus habitaciones y los salones. Una vez visto, a mucho no se les resistirá la tentación de querer hospedarse en el lugar unos cuantos días.
Deseo, con toda sinceridad, que Laura tenga todo el éxito que se merece. Por su valor e importancia de este palacio-posada me permito y me he permitido aconsejar, solicitar, francamente, mi opinión personal sería decir vamos a exigir, ya que nos encontramos dentro de los Campos de Berlanga, y por lo tanto dentro de la Mancomunidad Turística del Duero, toda la publicidad del Gobierno de Castilla y León para dar a conocer estas obras que me parece lograrlas, simplemente utilizando el cerebro y la inteligencia, el mayor y suficiente empujón para que otros se animen y ayudándoles a una empresa tan dura y de tanto sacrificio, del cual parece ser que la gente no se entera, y sobre todo, la necesidad que tiene la provincia soriana de esta imaginación e inversión.
Lamentablemente, tengo que reconocer que hay suficiente personal entre los pocos que pueblan la provincia y de los cuales nada más conseguirá rechazo, porque son capaces de hacer y conseguir lo que ellos no saben.
Mi mayor felicitación a Laura y también, no puedo dejar de reconocer el gran valor que le echa el amigo Carlos Sánchez con su pequeño y modesto bar.
Mi consejo general para los pocos habitantes de Brías, y aquellos que van en verano, es decirles. “En esta parte de Castilla luchó el Cid por ella y nosotros vamos a hacerlo también”.


lunes, 5 de mayo de 2008

VISTAS DE BERLANGA DE DUERO


























Sábado, 15 de septiembre de 1984

Fue declarado, en el año 1981, todo el casco urbano del pueblo Monumento Histórico Artístico, decisión que avala de manera rotunda la gran belleza que contiene, siendo un punto turístico de los que más interés tiene, por sus calles, plazas y monumentos, por sus bellos paisajes, y por su privilegiada posición en proximidad a una de las zonas más ricas en historia y arte.
Es un pueblo con grandes posibilidades, merecedor de encontrarse en mejores condiciones en que está. Puede y debe hacerlo, es necesario que al igual que otros muchos, luche por levantarse, no se aclimate al lento, desesperante y paulatino abandono, no solamente el de él, también el de esos 8 pueblos que tiene agregados, los de: Hortezuela, Alaló, Brías, Abanco, Ciruela, Morales, Andaluz y Cabreriza, este último ya totalmente abandonado. La población total es de 1.610 almas, correspondiendo a Berlanga 1.230 habitantes de los que más del 45 por ciento supera la edad de 60 años, lo que nos hace pensar que en caso de no intentar (digo intentar, aún cuando debía de decir lograr, que sería lo indicado) mejorar, creando servicios válidos que den trabajo y esperanzas, dentro de unos breves 10 años, es posible que la población se encuentre con menos del 40 por ciento de la de hoy.
Al visitar un pueblo con pequeñas o grandes posibilidades de mejorar su nivel y vida, procuro ver al alcalde, igual hice en Berlanga, me encontré con un hombre joven, que había salido elegido en las últimas elecciones, con Carlos Lacárcel López. Le pregunté por qué quiso ser alcalde, si por decir soy o he sido, o por amor al pueblo, deseo de lucha y entusiasmo por mejorarlo. Su contestación fue contundente: Por lo segundo. Le creo, ahora lo tendrá que demostrar. Y ojala la suerte y el pueblo le ayuden y apoyen. Tiene mucho que hacer y luchar por Berlanga.
Tema principal con el que está de pleno acuerdo es el de la necesidad de una unión, asociación o mancomunidad con los municipios de San Esteban, Burgo de Osma y Almazán, para el fomento de turismo y creación de servicios que tanto bien reportaría a toda la extensa zona y a la provincia.
Importantísimo el conseguir para Berlanga la posesión del castillo y todo su entorno, hoy, aún de propiedad particular. No sé a quien pertenece pero estoy seguro que es posible conseguir la donación de todo ello para Berlanga, por parte de sus o su actual propietario; esto bien planteado, una vez dueño el Ayuntamiento, podría suponer unos enormes beneficios para toda su extensa comarca. Por lo que el Alcalde y el Ayuntamiento en pleno, lo deben de procurar conseguir; esto les ayudará en su decidida labor en un casi 100/100 para lograr las grandes mejoras que ello llevaría anexionadas.
Muy bueno e importante ha sido el haber pedido y aceptado la repoblación de unas grandes zonas por parte de ICONA, que se empezarán a repoblar este mismo año. ¿Cómo es posible, que otros municipios no sigan el ejemplo? ¡Misterios oscurentistas quizás!
La industria es prácticamente nula; nada más tiene una fábrica de bolsos y una cooperativa de productos cárnicos a la entrada del pueblo, por cierto, demasiado próxima.
Tampoco es malo reconocer que las explotaciones (afortunadamente pequeñas, si no fuese así sería insoportable) de vacuno y porcino, no pueden seguir manteniéndose dentro de la población si se quiere lograr fomentar el turismo.
Curioso el caso del polideportivo, curioso por parecerse a la famosa canción de La Parrala, si, no, no, si; no se sabe si lo tienen, o no; lo increíble es que lleven invertidos en su ¿construcción? 15 millones de pesetas, en la fase, 1ª y 3ª, y que están paralizadas las obras por Bellas Artes. ¿Cómo demonios pueden suceder estas cosas? Si Bellas Artes no autoriza la construcción donde se desea la instalación ¿por qué se hace y por qué no lo impide antes de llevar invertidos tantos millones? ¿Es qué se puede jugar con el dinero de todos, de forma tan increíble? ¿No se puede pedir responsabilidad a nadie por el despilfarro y la mala inversión de tanto dinero que tan escaso está? No solo por lo invertido hasta el momento, hay que pensar que aún cuando se permita seguir la construcción, con el tirón ascendente de costo, siempre saldrá bastante más caro. Claro, esto no tiene importancia, el dinero no es de ellos y pueden jugar como quieran. Hace falta que los responsables y los culpables, salgan a la palestra a explicar por qué se empieza lo que no se puede, y por qué se paraliza lo que se ha permitido empezar. No saldrá nadie, silencio absoluto, ¿cómo los servidores van a dar explicaciones al pueblo, al vulgo? ¡Así está corriendo el pelaje a toda la provincia!
Se encuentra bien de los servicios de agua, luz, teléfono, alcantarillado y saneamiento; mal la pavimentación de las calles debido a problemas con Bellas Artes.
Tiene colegio de EGB hasta 8º en plan de concentración escolar, en régimen de escuela hogar. Equipo de fútbol. Asociación cultural, que empezó con entusiasmo y fuerza pero que parece ser empezó a invernar; pena que actividad tan importante y necesaria se abandone.
Veamos ahora los problemas gordos, esos que pueden levantar o hundir al pueblo, los de los monumentos de arte.
Empecemos por la Iglesia-Colegiata de Santa María del Mercado que pasó a depender del Patrimonio Artístico Nacional en el año 1931, y que se encuentra en un lamentable estado de conservación, al parecer por culpa del Patrimonio (y a mi parecer por falta de empuje de los responsables de pedir y exigir) que como en muchos sitios hace labor de perro del hortelano, ni deja comer, ni come.
Necesita urgentemente la reparación de tejados, tiene zonas donde el agua se filtra como si fuesen arroyos. Desde la reparación que hizo el Patrimonio en el año 1972, se quitaron los canalones, se introduce el agua vertiendo contra los contrafuertes, filtrándose en todo. La capilla de la Sacristía Mayor tiene la techumbre estropeada, descansando sobre la bóveda, morándose por esa causa toda el agua con el consiguiente peligro de hundimiento. Las capillas absidales, por falta de recogidas de aguas, éstas han barrido los tejados, entrando el agua y deshaciendo los grandes retablos que existen (de momento) en ellas. La instalación eléctrica, en malas condiciones, y sometidas por los humedales y el agua, a peligro de ocasionar un incendio por culpa de algún cortacircuito. Sobre la instalación eléctrica, parece ser, se intentó el arreglo por parte del pueblo y el patrimonio denegó el permiso. Si esto es así, y parece ser que así fue, es intolerante y vergonzoso que estos casos sucedan. ¿Quién sería el responsable si existe un percance por no arreglarse esa instalación? ¿Se podría marchar de “rositas” el culpable de ello? ¡Exijan responsabilidades de una vez!
Habría que procurar mayor embellecimiento a la Puerta de Aguilera y entorno del antiguo hospital de San Antonio.
Al principio decía que mucha y grande es la labor que tiene por delante el nuevo alcalde, pero no es solo la labor de luchar por el pueblo, es necesario el apoyo incondicional de toda su gente en labor tan ardua como la que tienen por delante para elevar a Berlanga y a toda su amplia comarca.














GOTAS DE TINTA

BERLANGA DE DUERO.- Sacado del mismo folletín de la S.G. de T. Dominada por un magnífico castillo del silgo XV, con dos murallas y torre del Homenaje (no dice que se halla en un lamentable abandono total) Iglesia-Colegiata del 1526 en estilo gótico renaciente; magnífico retablo de pintura y escultura labrado al principio del siglo XVI. (¿Y el cocodrilo? ¿Dónde dejan el cocodrilo? Nada, ni palabra, merecían que se bajase y les mordiera cuando entrasen a la iglesia). Así, no hay turismo que venga ¡Pobres turistas! Apañados están los correvistas que vengan con el folletito. ¿Qué no? ¡Siii!

BERLANGA HOY




30 de abril de 2008


En el mes de septiembre de 1984, en el extinto periódico campo soriano publicaba en un reportaje sobre Berlanga que calculaba aproximadamente si la situación del pueblo de Berlanga continuaba la marcha descendente a gran velocidad en 10 años, prácticamente, terminaría desapareciendo. La población de Berlanga y sus agregados era en 1968 de 4.533 habitantes; en 1967 tenía una población de dos mil ochocientas almas. Hoy, el último censo el cual consigue hacer saltar las lágrimas a todo el que queremos a Soria en toda su provincia, la población es de 1.056 ciudadanos. Fácilmente, aunque haya que contar con los dedos cualquiera se percata de que ha perdido 1.744 habitantes en poco tiempo. Claro que no hay que asustarse puesto que la provincia se ve reducida a la mínima expresión de habitantes, perdiendo unos 100.000.
Como no tengo muchos deseos de amargarme, ni de amargar a nadie, pero la lógica y la realidad no se puede ocultar, debemos y tenemos que decir que por lo menos mayores de 65 años pudiera ser superior al 30 por ciento de la población. En 1986, el número de habitantes hasta 25 años era de veinte mil. En fin, vamos a decir para mayor facilidad y menos intranquilidad que los mayores de 65 años, con toda posibilidad, superarán en un 50 por ciento a los jóvenes hasta 25 años.
Vamos a dejar las tristezas a un lado. Hace unos 30 días volví a recorrer esta maravillosa ciudad y fotografié las mejoras que vi. En la iglesia-colegiata de Santa María del Mercado se advierte una ligera mejoría que rodea el templo. Interiormente no pasé, en esta ocasión, a visitarla pero aseguro que en la próxima visita, que tendrá lugar dentro de muy pocos días, pasaré y comprobaré si al cabo de tantos años se han arreglado los tejados, algunos retablos y sobre todo, miraré a ver si el cocodrilo sigue encima de la puerta y no ha bajado a morder a nadie que se lo mereciera.
En el año 1986, creo no confundirme, en el Ayuntamiento de la población, siendo alcalde Carlos Lacárcel, que aseguro fue excelente primera autoridad y estupenda persona, se firmó la constitución de la Mancomunidad Turística de la Ruta del Duero.
En este tiempo tengo la referencia, a mi entender maravillosa e importantísima, de ser el Ayuntamiento propietario del palacio-castillo. Pero, según una conversación telefónica con el exalcalde, me informé de que el edílico consistorio municipal aún no se ha decidido a reavivar y dar vida a ese edificio convirtiéndolo en el elemento que desde el siglo XVI defendía a la población de Berlanga de Duero, lo vuelva a realizar salvándola del desastre que con los ojos de hoy y con la actualidad que se tiene encima, y con el hundimiento general de la provincia, podría ser defensa y salvación de la población y ayudándole la ruta turística a gran parte de Soria.
En 1984, un hombre, maravilloso para mí, que tuve el disgusto de saber que ya no le volvería a ver; es hombre, le gustaba llamarse así, era el torero, gran aficionado taurino, que supo convertir en un sabroso y exquisito manjar, reduciendo el cocodrilo al tamaño de una lagartija grande, a ese rico producto. Anastasio Izquierdo hombre con un sentido de humor digno de recordarlo, supo también llamar a su establecimiento con un nombre que siempre nos gusta leer que es el de “confitería”. Estoy seguro que si él tuviera que decir el palacio-castillo o castillo-palacio, que si fuese a convertirse en un lugar de hostelería, en ese punto, diría: “Pongámosle que es una hostería de lujo”.
Su participación de lotería de Navidad de 1986, la pueden ver en una imagen de recuerdo.
El se fue pero estoy seguro que su alma y espíritu volverá a Berlanga de vez en vez para dejar un poco de su gran humor y mejor sentido de la ironía.
Felicitaciones merece y aplausos la chimenea gótica que ha sido salvada. Pero si el palacio sigue en ruinas, la iglesia también seguramente, espero que no haya sucedido tal cosa; el cocodrilo se hubiese bajado de sus alturas, el agua haya sido invitada a seguir destruyendo parte de la colegiata; la picota, una de las más bellas que podemos encontrar; la puerta de Aguilera que parece ser que parte de su belleza ha sido recuperada.
D.m. esta próxima semana, aprovechando la buena temperatura, espero poder ampliar toda la importancia que hay que darle a Berlanga por las últimas actuaciones municipales y saber más ampliamente de que le ha valido, o le vale, el pertenecer a la Mancomunidad de la Ruta Turística del Duero.