martes, 15 de abril de 2008

BRETÚN HOY

En el ayer, en el extenso artículo del año 1986, hablaba del estado en que estaba la iglesia en su conjunto, me refiero al interior y al exterior. En aquel entonces, el pórtico era utilizado para guardar los tractores y la maquinaria agrícola, como si de un garaje exterior se tratara. En el interior, la suciedad y el abandono de suelos, paredes, retablos se había apoderado de todos y cada uno de esos lugares, incluidos unos importantes y curiosos lienzos decorados utilizados en la primera capilla a la derecha de la entrada, durante la Semana Santa. Todo estaba, como es lógico, en estado de abandono.
Tengo la suerte de encontrarme en el pueblo del Villar del Río con la joven Maricruz Martínez que me habla con verdadero entusiasmo de la nueva situación del pueblo de Bretún, asegurándome que no iba a conocer nada del mismo. Ese mismo día, un sábado, tengo que agradecerle que me llevase y me enseñase el pueblo de Bretún. Me presentó a Vicente Marín Miguel, persona nacida en Bretún y verdaderamente enamorado de su pueblo. Nos acompañó en nuestra visita a la iglesia que, en esta ocasión, me voy a permitir decir a la advocación a la que está dedicada y que es la Iglesia de San Pedro. Jamás me pude imaginar que existiera un hombre como él, capaz de dar un giro tan enorme, y utilizar un exquisito y fenomenal gusto convirtiendo lo que en el año 1986 dije que era vergonzoso en las condiciones en las que se encontraba el edificio exterior e interior de la iglesia. En aquel entonces, había una bombillita, o a lo mejor alguna más, que decían ser la iluminación de la nave. Hoy la iluminación que le ha instalado es realmente increíble aún contemplándola. Convierte los retablos, ventanas y techos… Bueno que para explicarlo mejor diré que se trata de una iluminación que desearían hoy en día muchas catedrales de España.
El coro, reconociendo que era un peligro el acceso al mismo, hoy en día el subir y contemplar desde el mismo toda la iluminación, los plafones que existían, creo que al igual que yo, los desconocíamos siendo un encanto la originalidad de los mismos: unos angelitos. Y si además se tiene el placer de que Vicente se siente en el taburete del órgano. Sí, sí es cierto, no me he equivocado. He dicho órgano y puedo jurar que existe y una vez ocupado el taburete por Vicente que cuando empezó a tocar su teclado con exquisito gusto, ambientó toda la nave y daba la sensación de que nos habíamos trasladado, nunca mejor dicho, al “pórtico del cielo”.
Los suelos ahora son de nueva y pulcra tarima; en los altares y retablos parece ser que jamás supieron de la existencia del polvo; el altar mayor, gracias a la limpieza y a la iluminación que se le ha dado, causa verdadera admiración; la sacristía está convertida en una tacita de plata y, sobre todo, hay que agradecer que antes de ahora no se le haya ocurrido a ningún mastuerzo, como en tantos otros lugares ha sucedido, el arrancar, quitar y suprimir uno de los encantos que para muchos sigue teniendo la existencia de los púlpitos. Aquí la fotografía que incluyo en el artículo confirma su existencia con toda la belleza que le caracteriza. ¡Ah! Y que no se me olvide, sería pecado que eso sucediera o sucediese, lo bien recogidos y conservados que están aquellos lienzos de Semana Santa. Así que en este caso hay que descubrirse y decir ¡aleluya!!! Se ha conseguido elevar la iglesia a límites impensables y casi, aún viéndolo, dudar de que se haya logrado. Por lo que tengo que repetir ¡aleluya!!!
Ya en el año 1986, año en el que se destruyeron gran cantidad de huellas de dinosaurios, llamadas por los grandes conocedores e intelectuales icnitas.
Me voy a permitir el concederme un lapsus para decir que considero aberrante que cualquier persona ignorante de la existencia de aquellos enormes y bestiales animales presuma de grandes conocimientos por llamarles a las huellas icnitas. Aconsejo que todos ellos tengan un rasgo de humildad y pregunten a personas capacitadas, o por lo menos pensándolo así por sus estudios. ¿Qué son las icnitas? Esa pregunta la he efectuado a médicos, abogados, licenciados en distintas materias y conocerlo como su significado sobre las huellas dejadas sobre aquellas tierras convertidas luego en pizarra o piedras, no se me ha dado el caso de que uno solo supiera lo que era. Entonces, sigo preguntando ¿por qué hay que poner los carteles diciendo “icnitas” cuando sería más fácil y lógico el leer “huellas de dinosaurios”?
Desgraciadamente Bretún ya no podrá recuperar nunca aquellas huellas que han sido destrozadas; y tampoco podrán asegurar que Bretún era la verdadera cabecera de donde partían aquellas bestias hasta llegar a La Rioja.
Curiosamente sería bueno que en la provincia de Soria sus altos dignatarios, diputacioniles y municipales, me refiero a los idílicos ediletes supieran y se dieses cuenta de que durante los años y siglos que aquellos animalitos estaban por estos lares, no existían fronteras, ni cambios de provincias. A ellos les daba lo mismo e iban donde les daba la gana.
Bretún ha perdido desgraciadamente toda aquella maravilla. Puedo asegurar que el culpable era precisamente un arqueólogo diputacionil, del cual nunca he podido comprender por qué demonios hizo tal aberración.
Sin embargo, los hijos del pueblo decidieron recuperarlo. En el año 86 ya se habían arreglado y reconstruido interior y exteriormente algunas de las casas que se consideraban acabadas. En esta ocasión, igual que antes en otras, se han ido superando. Tuve el placer de ser invitado a un vino por Vicente (antes se llamaba invitación a un vino español). Hoy hemos perdido, de forma absurda porque impera la pedantería más por el invitado que no por el invitador, la costumbre de solicitar y pedir de la región y de una de las marcas. Afortunadamente, tengo la suerte de que aún siendo un sibarita y saber deleitarme con el placer del paladar, dejar a parte este detalle y admirar el exquisito gusto que tiene el anfitrión en la decoración de su bello salón.
Es tal el cambio que ha recibido aquel pueblecito que aseguro que en el primer hueco que tenga, y aprovechando la mejoría del tiempo, acudir de nuevo a Bretún para poder deleitarme haciendo un estadillo de casas restauradas, sabiendo que la que así haya sido tratada será un orgullo el ver que mucha gente aún sigue amando al pueblo que les vio nacer y a la bellísima provincia de Soria.
En algunos artículos, en los del ayer terminaba diciendo “Réquiem por la bella Soria”; desgraciadamente hoy, las lamentables estadísticas de la provincia no permiten, ni a mí ni a nadie, el levantar la palabra Réquiem; aún cuando si en gran parte de la región empiezan a resurgir grandes amantes de pueblos como Vicente Marín Miguel, podré volver a decir lo mismo que de la Iglesia de San Pedro: ¡ALELUYA!!!

lunes, 14 de abril de 2008

IMAGENES DE VILLAR DEL RÍO






















1.- Hábito talar






2.- El padre Cosme Muñoz Pérez






3.- La farmacia, muy bien situada






4.- El frontón






5.- La iglesia, su torre y la nave






6.- El lavadero






7.- La estampita del padre Cosme Muñoz Pérez

LAS DIFICULTADES DEL TELÉFONO PARA VILLAR DEL RÍO. 10 de mayo de 1986

Está situado a 45 kilómetros de Soria y a 36 de Garra, en la carretera C-115 de Soria a Calahorra. Su altitud es de 999 metros. Está bañado por el río Cidacos. Una vez indicada su situación, pasaré a dar, como acostumbro, casi siempre, los desconcertantes datos estadísticos que tanto me asombran y que deberán servir para asustar de verdad a los responsables de la provincia y, a esos que consideran que mientras ellos vayan medrando (vivir, lo que se dice vivir lo desconocen), no les importa lo que pueda pasar.
Cuentan como barrios o pueblos agregados los siguientes: Diustes, 6 habitantes; Camporredondo, 20; Villar de Maya, 4; Santa Cecilia, 6; La Laguna, 2; Bretún, 16; Valduérteles, 6; Aldealcardo, 0; La Cuenta, 0; Huérteles, 80; Montálvez, 19; Villaseca Somera, 2; Villaseca Bajera, 1; Villar del Río, 92.
En el año 1967, tenía 270 habitantes, y en 1977, incluidos los pueblos agregados eran 335; con derecho a voto, 290 (según esto los menores deberían ser 45); votos emitidos: 175. Año 1982, mes de octubre, votos emitidos, 182 (eso indica que sólo 7 de los 45 cumplieron 18 años). Año 1984 (septiembre), 243 habitantes. Niños en el pueblo en edad escolar (hasta 14 años), 2; jóvenes de 14 a 35, 20. Me pasa como en tantos otros sitios, no entiendo las estadísticas, pero sí estoy seguro de algo, sin discusión posible, que es el alarmante descenso, a pasos agigantados de la población y de la ausencia de juventud, de la aún constante emigración y del alto nivel de ancianidad de los que quedan, como también estoy convencido de la falta de ánimo, de entusiasmo por mejorar y del alto grado de fatalismo de sus gentes.
El pueblo, como casi todos de esta extensa comarca, tiene sus calles en unas condiciones de suciedad e insalubridad enorme. Justificación de ello, es que el ganado (lanar) tiene que pasar por el pueblo, emplearé una redundancia; esta justificación, es totalmente injustificable, desacreditando esa actitud a todo un pueblo, que teniendo todas las calles pavimentadas, es desagradable, y casi imposible, transitar por ellas, sobre todo por las calles que suben de la carretera a la plaza. Reconozcan los habitantes (lo curioso es que lo reconocen) que no es en absoluto permisible las condiciones en que sen encuentran sus calles, sino además tan fácil el evitarlo y, el responsable de mantener ese estado de cosas (o responsables, en realidad ignoro el número de culpables de esa suciedad) que piense que las calles del pueblo (pueblos podría decir) no son de propiedad particular y que por ellas deben de poder andar los del pueblo y los que vayan a conocerlo y visitarlo, que motivos para que la gente se anime a ir a conocer a Villar del Río hay más de uno y todos importantes y, no hay derecho de tener que sacar tan mala impresión por culpa de una pequeñísima minoría.
Bien, ya indico que las calles están pavimentadas, aun cuando no sirve para nada; tiene alcantarillado, saneamiento, aun cuando al ver el estado de sus calles haga reír tal palabra; agua suficiente; luz más que necesaria; médico, que reside en el pueblo.
Y aquí tenemos otra gran incongruencia que también no s encontramos en otros muchos sitios, tiene solo teléfono de los llamados rurales (público), sin embargo resulta que el pueblo, se sobreentiende que son los habitantes, han solicitado en numerosas ocasiones que les sea instalado en las casas, que con toda posibilidad llegarían a tener más de cuarenta solicitudes, sin haberlo conseguido hasta el momento.
Existe un caso en concreto que después de recibir una carta de la Telefónica, indicándoles la instalación mediante el pago de unas 125.000 pesetas, no se les instaló por haber “confundido” y ser cerca de las 400.000 pesetas.
Claro que estos hombres de Villa ignoraban que la Excma. Excsa., y Gloriosa Cía, de la España Bolsística, solo tiene consideración a los pueblos sorianos de más de 300 habitantes. Todos los de menor número, aún cuando tengan más de 40 solicitudes, son considerados por la Excma., y Excsa. Cía, como multimillonarios, por lo que nada más les cobra (voy a escribir los datos fiándome de la memoria de lo que cobraba en 1983), 30.500 pesetas por cada 500 m, más la cuota de instalación, más el mantenimiento de la línea, más abono y, luego, como es lógico a tanto el paso de las llamadas.
¡Corred hijos, corred! Desde el punto más cercano hasta Villar con los extras incluidos es muy probable que supere esa cifra.
Pero hay un medio para conseguir la instalación más rápida. Reúnanse todos los que lo solicitan, y al ser más el número a instalar, la monolítica, monóptera y monopoliotética Cía, solamente les cobrará a cada uno, pues eso, las 400.000 pesetas y pico por barba. En este caso sólo resta callar, aún cuando eso tiene un nombre hoy en día, bueno, ayer también. Prepotencia y despotismo. Lo siento habitantes del Villar, no pueden tener teléfono solamente por su culpa. ¡Sean millonarios, demonios!
Este pueblo es otro de los afectados por la repoblación del decreto ley, gracias a la libre interpretación del mismo “por los que corresponda” y últimamente por el organismo llamado Icona.
Estas gentes no saben si un día van a poder seguir recogiendo las cosechas o, en vez de estas harán recolección de jabalíes o corzos, que serán los que la hayan hecho por su cuenta y estómago.
Ahora me permitiré dar como primicia dos noticias que considero de gran interés.
No es que las considere, es que son importantísimas, una arqueológica y otra artística. La primera es el descubrimiento de la existencia de icnitas de dinosaurios en el paraje conocido como “El Jorro” o “Peña de las zorras” ignoradas hasta hace unos quince días aproximadamente.
La otra es artística. La descubrí en el año 83 en la iglesia del pueblo, en una habitación, que alguien con un gusto atroz y con un desconocimiento total de lo que debe y merece ser una iglesia, construyó debajo del coro, en esa especie de habitación y entre todos los trastos que allí se amontonan, estaba un cuadro arrinconado, roto el lienzo (lo raro es que no estuviese totalmente destrozado), que representa a San Jorge.
Pregunté y se me informó que no pertenecía a la iglesia, que era de la ermita y que esta era propiedad del pueblo (la ermita se encuentra en el centro del casco urbano, concretamente en un lateral de la plaza) aconsejé fuese trasladado y colgado dentro de la Ermita.
Creo que costó más de un año el que se decidieran a hacerlo, afortunadamente he podido comprobar que ya está instalado, lamentablemente en la pared contraria a la que debía estar situado, pero aun roto y sucio, se encuentra colgado.
Sí, ya sé que no he dicho el mérito que puede tener ese cuadro, sencillo, nada más ni menos es un cuadro salido de los talleres de Vicente López e indiscutiblemente se nota su pincelada.
Según se indica en el cuadro, fueron pagados mil reales de vellón por don Manuel Cillero Izquierdo, obispo de la Santa Iglesia Catedral de Menorca.
No sólo tiene este cuadro de gran calidad y valor, también tienen (lógica y lamentablemente, muy bien custodiado y guardado) un copón sagrado, regalado por la Reina Isabel II, de fina labor de orfebrería tal como corresponde de donde venía la donación.
De la iglesia casi da reparo y pena escribir, a excepción de los tejados que fueron reparados en el 82 y del cimborio de la veleta que fue reparada y “en cementada” en el mismo año, toda ella se encuentra en lamentable estado de abandono y desidia.
La entrada, donde campea un escudo del obispo que donó el cuadro, está oculta por una antiestética y horrible casamata. En el interior, como ya he indicado, se tapió la parte baja del coro para hacer esa especie de aula, donde en su día se debió de dar la catequesis a los niños (entonces, había niños en el pueblo, y un cura con un pésimo gusto), los suelos, en madera de desmenuzan por estar todos carcomidos, las paredes desconchadas y sucias, los retablos desvencijados y llenos de polvo. En fin, un verdadero dechado de imperfecciones.
Y sin embargo, arreglada la iglesia, limpias las calles, creando un pequeño museo, reparando y limpiando el cuadro; cuidando y animando la zona de las icnitas, tiene más que suficientes atractivos para animar a mucha gente a visitarlo y, si además se uniese para ese fin turístico con Oncala, San Pedro Manrique y Yanguas, sin descolgar a (hoy su barrio) Bretún, seguro estoy que sería un buen puntal para dar aliciente y mejora al pueblo.
No quiero dejar de mencionar el hermoso puente sobre el río Cidacos ni las ruinas de la ermita existente a la salida del pueblo hacia Bretún que por cierto sería más conveniente el procurar mantener lo que de ella queda, en vez de tenerla como cochera de viejas máquinas agrícolas y, además, no creo que sea una cochera particular ni ese el uso que debería de tener.


VILLAR DEL RIO. HOY 14 de abril de 2008

En el mes de marzo, últimos días del mismo, deseo volver a Villar del Río para comprobar la diferencia que del 1986 a día de hoy; quiero conocer los cambios que ha sufrido. Dicho esto, vamos a ir señalando las mejoras apreciadas nada más darse un pequeña vuelta por la villa.
Lo primero y más importante es tener que agradecer a los hados y, en esta ocasión, también al cambio mental de los habitantes que han empezado a comprender que la limpieza de calles es una necesidad y una virtud. Hoy puedo asegurar y aseguro que se puede circular por las calles y por la plaza sin tener que estar machacando con los pies, como sucedía en aquel entonces, la enorme cantidad de aceitunas negras dejadas por la multitud de ovejas. En aquel entonces terminabas creyendo que estabas dentro de un trujal y que convertido en un cono de piedra te hallabas triturando todas aquellas heces que, desgraciadamente, no soltaban ni una sola gota de buen aceite sino que solamente servían para perfumar el ambiente con sus fétidos olores.
Me ha maravillado y asombrado al mismo tiempo el ver que en la época actual donde la preponderancia de las máquinas ha servido para mejorar el trabajo domiciliario de las mujeres y de los hombres, el evitar barrer con escobas y, sobre todo, que la ropa se meta en un cacharrito que se pone en marcha y, al cabo del tiempo cuando pita, es que él solito ha terminado de lavar la ropa. ¡Se acabó por fin! aquellas escenas de ya hace muchos años en la que las mujeres cargadas con unos cestos de ropa, una pala y un taco de jabón iban al lavadero para limpiar y lavar de toda la colada existente en el domicilio. Yéndose, hiciese frío o calor, al lavadero municipal y darse una verdadera paliza para dejar lo más limpia posible aquella ropa que había llevado cargada en un cesto. ¡Si, efectivamente causa admiración!! puesto que en el momento en que ya ha dejado de tener utilidad lo que era un lavadero municipal en Villar del Río se han permitido el construir uno nuevo en una pequeña plaza bien pavimentada y que en una parte de sus partes retiradas un poco del lavadero han instalado una mediana cocina para poder asar o cocinar alguna paella o algo similar. El interés y motivo de instalar eso para mis pocas luces queda sobre valorado.
También la construcción cerca del lavadero, tengo que deducirlo por mi poco interés en preguntar sobre cosas raras y es por la construcción de una especie de baño en cemento o a lo mejor equivocado pudiera que se tratase de un abrevadero para ganado, si así fuese, muy difícil de digerir que sirva para ganado lanar, o también caballar o vacuno. Para los primeros, muy difícil por la altura y para los segundos, no comprensible que pudieran acercarse como antiguamente a satisfacer su sed.
Otro detallito muy majo es a la entrada de la carretera, antes de girar hacia el pueblo, en vez de seguir en línea recta, tiene una curiosa curva, casi podemos decir que encima del frontón, y otra a la derecha con dirección al centro pueblo y pasando por el lateral derecho de la iglesia.
Todo aquel conductor que vaya un poco distraído o simplemente deseando contemplar alguna curiosidad del pueblo pudiera verse dando tumbos por haber caído en una zanja inesperada situada en la curva y con una cuneta de una profundidad de más de medio metro. Afortunadamente, con gran inteligencia, la farmacia ha sido instalada frente a esa misma cuneta pensando en que, aún siendo farmacia, pudiera ser de gran utilidad para los primeros auxilios de traumatología por la posibilidad de que el coche que tenga la desgracia de pisar ligeramente la tétrica cuneta, agradecería una vez sucedido, la asistencia allí mismo de una rápida ayuda y auxilio por parte de los farmacéuticos.
En la iglesia, gracias a la futura beatificación del hijo de Villar del Río, que nació en 1573, Cosme Muñoz Pérez, se hizo una ofrenda al futuro beato, por lo que tuvieron el detalle de arreglar el interior de la nave y limpiar los retablos y colgar en una de las capillas un cuadro del futuro beatificado del cual se hicieron unas estampas (como la que se muestra junto a este artículo) en el cuarto centenario de su muerte (1607-2007). Acudieron gentes y clero de la provincia de Córdoba, sitio donde su recuerdo es muy querido, y como es lógico de Soria. Encuentro la gran semejanza de postura y atuendo de Cosme con Ignacio de Loyola.
Me afirmaron que la restauración de todo la había hecho una escuela de arte, si mal no recuerdo, procedentes de León. Sinceramente, no les puedo felicitar.
Se encargaron también de la restauración del cuadro de San Jorge, del taller de Vicente López el cual, en el año 1983, pude admirar de pleno la belleza del colorido, del trazo de los pinceles muy bien dirigidos (perdón por lo de muy bien), debo decir maravillosamente dirigidos, el cual al estar situado entre un montón de sillas, le habían ocasionado una rotura al lienzo de esas llamadas “un siete”, de tamaño más que regular.
En aquel entonces aconsejé y rogué que lo colgaran en un sitio visible de la ermita pero, que bajo ningún concepto, a no ser que fuese por personas muy expertas en el trabajo de la restauración (que precisamente no es hacer buenos platos alimenticios), no se hiciese por verdaderos especialistas. Mi asombro fue que lo habían restaurado, que seguía colgado en la ermita de la forma más absurda, ya que hacía muchos años que se tenía que haber cambiado de situación, y haberlo puesto en la pared frente a la que se encuentra ahora puesto que su actual ubicación impide totalmente el poderlo contemplar. La prueba está, que aún llevando la cámara de fotos un potente flash, me fue imposible, igual que a todo el que lo intente, fotografiarle, debido a que la luz que entra por el único ventanal que existe impide, por lógica, el poder realizar la labor al fotógrafo o que la vista de los ojos que puedan contemplarlo, puedan conseguirlo.
¡Enhorabuena! O mejor es creer que sobre arte y calidades del mismo, cualquiera por desconocimientos que tenga será imposible evitar que se consideren lo suficientemente capacitados para consentir que se restaure una tela en una pintura de esa calidad, de esa importancia y de ese arte, agregando además permitir y consentir, y no sé si por ahorrar algo de dinero, que si fuera así aún sería más absurdo, restaurar un cuadro de esa categoría y calidad.
Hoy en día el pueblo dispone de dos bares, uno frente a la iglesia y el otro, al fondo de la plaza. La pavimentación es muy buena, potencia eléctrica tiene más que suficiente. El producto más esencial que es el pan, al carecer actualmente de panadería, se lo llevan cada dos días, quiero recordar, del horno de San Pedro Manrique. El teléfono hoy en día ya no es problema; los conocidos como fijos se van reduciendo de día en día, y móviles hay suficientes para quintuplicar el número de habitantes.
Sin ánimo por mi parte de ofender a nadie, les aconsejo a todos los habitantes que a tres kilómetros del Villar se encuentra un maravilloso pueblo llamado Bretún, que olvidándose de la desgracia y pena que se ha cometido en él por la incapacidad de un arqueólogo diputacionil, la destrucción de tantas y tantas valorizadas huellas de dinosaurios. No solamente las huellas, sino también los esqueletos de tres de los mismos que habían, antes de que de forma cerril mastuerza, se destruyeran. Pero…. Dejando eso aún lado, la restauración de muchas casas, el rejuvenecimiento del pueblo manteniendo su belleza y la asombrosa e increíble situación en la que se haya la iglesia no les vendría mal contemplarlo y admirarlo y decir….¡Nosotros lo vamos a hacer mejor!
Si eso se consiguiese, les aseguro que todo aquel que contemplase Villar del Río tendría que gritar: ¡Aleluya, ahora sí!

miércoles, 9 de abril de 2008

IMAGENES DE ALBOCABE



















































ALBOCABE. RECORRIENDO LOS CAMPOS DE GOMARA

Jueves, 12 de mayo de 1983


A mitad de camino, en la carretera de Almenar de Soria-Gómara se encuentra el cruce que nos dirige a este pueblo, situado solamente a 2 kilómetros del mismo.
He dicho pueblo, tengo que rectificar, lo que fue un pueblo. Hoy es prácticamente un montón de ruinas, manteniéndose en pie, seguramente por verdadero milagro una casi en casi buen estado y tres más con los muros y parte del tejado en pie.
Al encontrarse situado en la carretera de Almenar-Gómara-Almazán, paso muy frecuentado desde muchos puntos de la provincia, como por los procedentes de parte de Navarra y Logroño en su camino hacia Madrid, es fácil de poder perder unos momentos en visitarlo. ¿Merece la pena perder ese poco tiempo que nos puede llevar su visita? Creo sinceramente que sí. Un poco para intentar comprender y explicarnos los motivos que se dan para el abandono de estos pueblos y otros similares y por deleitarnos y sufrir en la contemplación de su hermosa y destruida iglesia.
El primero nos resultará muy difícil de entender.
Como es posible que un pueblo (pequeño, que tuviese poco o muchos habitantes, esto no cuenta) situada a kilómetro y medio de la estación de ferrocarril Soria-Calatayud, estación que se denominaba Albocabe-Gómara-Almenar, con agua suficiente para poder abastecer suficientemente a una población tres o cuatro veces más numerosa que la que en sus mejores momentos existió, con la enorme proximidad de la línea eléctrica y la telefónica, haya tenido que ser abandonado por sus últimos habitantes por carecer precisamente de luz, agua, teléfono, pavimentación y prácticamente de paso de entrada. ¿Desidia de sus habitantes? ¿Olvido de las Diputaciones? ¿Abandono de los Gobiernos? ¿¿Desprecio hacia un pueblo y sus gentes? Creo que ha debido ser un enorme conglomerado de todos los factores unidos la causa.
Lo segundo es visitar los restos de su iglesia, una iglesia que debió ser de las más artísticas y bellas de la comarca.
Existe de ella una hermosa leyenda, contada y conocido por los pueblos comarcanos. Dice que fue mandada reconstruir en el siglo XI (y es cierto que la iglesia pertenece a ese siglo aproximadamente) por los Infantes de Lara, por motivo se le pusieron siete puertas, todas distintas, aún se pueden ver las diferencias de unas con otras, para que los Infantes efectuasen su entrada según edad en nacimiento. ¿Verdad? ¿Leyenda? No importa, lo esencial es que era una pequeña joya arquitectónica y artística, digna de haber tenido otro final.
Como anécdota curiosa, debo de indicar que según datos, fue destruida hace ahora unos 70 años por los mismos habitantes del pueblo, con el beneplácito del cura que le regentaba para evitarse los gastos de su tejado y reforzamiento de la techumbre. Siendo sus piedras de mampostería depredadas para ser empleadas en la construcción de una fábrica de harinas en gómara y la construcción de las escuelas en el pueblo de Buberos.
Afortunada y desgraciadamente, lo primero, por permitirnos el contemplar la calidad que tuvo su ábside gótico y rosetones tallados, y lo segundo, por la destrucción total a la que se sometieron sus nervios de columnas y piedras nobles de su estructura.
Para los que sean amantes de nuestro destruido patrimonio, entusiasta de nuestra historia y arte, merece la pena el desplazarse y perder algún tiempo en la contemplación de una gran obra y enorme belleza destruida.

RTVE EN LOS CAMPOS DE GOMARA
Durante los días 3, 4 y 5, un equipo de RTVE correspondiente al programa “Vd, por ejemplo”, que se emite los sábados a las 7 de la tarde, ha estado rodando en los Campos de Gómara. Los pueblos en los que se ha rodado han sido: Peñalcázar, Albocabe, Villanueva de Zamajón, Castil de Tierra, Zárabes, Torralba de Arciel, Abión, Tejado, Almenar de Soria y Gómara.
Los motivos que han dado lugar a este rodaje han sido reflejar, la verdadera realidad de Soria, que sea conocida la provincia, sus pueblos y los problemas que les aquejan, que aún cuando el reportaje se encuentra basado sobre algunos de los Campos de Gómara, sirve plenamente para todas las zonas de la provincia.
Hasta ahora, la difusión y conocimiento de toda la provincia, una de sus bellezas arquitectónicas, los Arcos de San Juan de Duero, Santo Domingo, algo de la Catedral del Burgo y Santa María de Huerta, como así mismo sus cotos de caza y pesca.
Venga en buena hora el programa de RTVE que por fin de a conocer a toda España la realidad fría, dura y dramática de nuestros pueblos, pueblos abandonados, semidesiertos y en verdadero peligro de total desaparición.
El tema puede se trate sobre las causas y motivaciones de esa desidia, abandono y destrucción de los mismos; otra vertiente, sobre la depredación, saqueos y robos a que son sometidos, y otra, la ruptura y entorno de algunos o casi todos, de su historia, su arte castellano soriano, por la construcción anárquica y caprichosa de viviendas, granjas, cocheras y silos.
Esperemos que un programa como este a escala nacional, de gran interés, sirva para despertar a los sorianos de su letargo, tanto a los que residimos en la provincia como a los miles y miles que se encuentran desparramados por toda la geografía nacional, haciéndonos comprender que loa adelantos actuales de la vida moderna, no pueden ni deben ser motivo para la destrucción de nuestras raíces, de nuestros paisajes y entornos, y de esta manera, entre todos, intentar contribuir a ir mejorando la vida rural y evitar la desaparición total de tantos pueblos y hasta de la misma provincia. Amén.

ALBOCABE HOY

Miércoles, 9 de abril de 2008



Puede que a muchos les parezca absurdo que para un pueblo que está totalmente abandonado desde hace unos cuantos años, mejor dicho muchos años, se inserte una cantidad de fotografías que, sinceramente, se incluyen para comprender las condiciones en que terminan los pueblos de Soria, cuando el abandono de los mismos es total.
De la iglesia, lo que fue antiguamente nave, que por los nervios que aún se pueden contemplar, se sabe que fue inconcebible que en un pueblo tan minúsculo como éste, se hallase un templo cuyo crucero y nave principal cuando se hundió su techumbre se desposeyera de baldosas, se tapiasen las cinco puertas que aún se pueden apreciar y fuese convertido en cementerio.
Si se comenta de la existencia en el río Amazonas y Orinoco de esos terribles peces conocidos con el nombre de pirañas, también existen en el ser humano, que aprovechando un lugar desierto en habitantes, empiezan como esos animalitos o pececitos que en vez de mover las mandíbulas, que tengo entendido que los animalitos son todo dientes, los humanos habitantes de estos lugares se han dedicado a saquear y expoliar cosas que pueden ser validas para ellos o que les pueden dar un buen precio por las mismas.
En la fotografía de la iglesia se ve un tejado pequeño, que era donde se refugió la sacristía, de la que se puede apreciar perfectamente que no le han dejado ni una sola teja; o sea, que ha sido arrasado sin importar que el frío y el calor acaben con ese espacio que aún se mantiene en pie.
Hay colocada otra fotografía en la que no se puede apreciar el gran tamaño que tienen, pero si ver dos ángeles callados con un cáliz. Puedo decirles, puesto que lo he medido, que de largo tienen aproximadamente un metro, de altura cuarenta centímetros, y de profundidad y ancho, sesenta. El peso, al ser piedra, se puede calcular que pesará entre ochenta y cien kilos. Eso quiere decir que los que la robaron no la pudieron colocar en un coche utilitario sino en un tractor o en una camioneta.
De las casas de los pueblos fue saqueado hasta lo más absurdo. Vi volar como si llevasen alas, los azulejos y baldosas de casi todas las viviendas.
Voy a pedir perdón porque no me da la gana seguir hablando de esta pequeña población, confirmando que, como un alcalde de otra localidad me dijo, puedo firmar tranquilamente, si esta palabra se puede emplear, el certificado de defunción y enterramiento del pueblo.
¿Qué número hará Albocabe entre la cantidad de pueblos en las mismas circunstancias? Si lo sabe alguien, no fijen un número en las condiciones en que está hoy en día la provincia de Soria, posiblemente antes de dos años, se triplicará el número de pueblos en estas y peores situaciones.
Les ruego que si tienen estómago e hígado sean capaces ustedes, vosotros, de ponerle el epitafio.